A pesar de la implementación de medidas más estrictas, los traficantes continúan encontrando formas ingeniosas de cruzar sustancias ilícitas al otro lado de la frontera. Sustancias como fentanilo, así como mercancías ocultas en llantas y baterías, siguen fluyendo a pesar del efecto disuasorio que han tenido las autoridades.