Los devastadores incendios forestales que azotaron Jijel y otras zonas del noreste de Argelia dejaron al menos 12 personas fallecidas y más de 54 hospitalizadas por quemaduras.
Las altas temperaturas, la sequía extrema y los fuertes vientos favorecieron la rápida propagación de las llamas, provocando evacuaciones masivas y graves daños materiales.
Ante la tragedia, el gobierno declaró tres días de luto nacional y desplegó autoridades para coordinar las labores de emergencia y evaluar los daños en las comunidades afectadas.













