Luego de la alerta emitida por EEUU para Mexicali, la incertidumbre persiste en la población y crecen los cuestionamientos hacia las autoridades estatales.
Mexicalenses tuvieron que decidir si continuar con sus actividades cotidianas o modificar sus planes. Ciudadanos señalan que la gente involucrada teme, pero quienes no tienen nada que ver no tiene por qué tener miedo.