El llamado turismo de parto podría enfrentar nuevos obstáculos en Estados Unidos, una situación que también tendría repercusiones del lado mexicano de la frontera. En ciudades como Tijuana, algunas familias recurren a este tipo de viajes con la intención de que sus hijos nazcan en territorio estadounidense y puedan acceder a la ciudadanía, por lo que un mayor control migratorio podría modificar esta práctica y aumentar la demanda de servicios médicos para partos en la ciudad. Sin embargo, cualquier incremento en los nacimientos tendría que confirmarse con datos oficiales y no puede darse por hecho únicamente a partir de las nuevas medidas.