¿Sabías que un huracán puede poner en peligro una playa aunque nunca llegue a tocar tierra?
Esto se debe a que aunque el centro de huracán permanezca en el mar, sus efectos pueden llegar hasta la costa.
De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes, sus vientos pueden generar olas enormes que viajan a cientos de km/h. Pueden provocar corrientes de resaca capaces de arrastrar a las personas mar adentro, incluso cuando el huracán está muy lejos.












