En Tijuana existe una leyenda que combina romance, traición, asesinato y un supuesto tesoro escondido. Se trata de la historia de la bailarina sin cabeza, también conocida como La Faraona, un relato que se remonta a la década de 1920, cuando el casino de Agua Caliente atraía a turistas adinerados, apostadores y celebridades durante la época de la Ley Seca en Estados Unidos.
Según la leyenda, la bailarina acumuló una gran fortuna gracias a sus espectáculos y las generosas propinas que recibía. Sin embargo, su historia de amor habría terminado en tragedia, dando origen a uno de los relatos más misteriosos que forman parte del folclore de Tijuana