Titán, la luna más grande de Saturno, es uno de los cuerpos celestes que más interés despierta entre los científicos por sus similitudes con la Tierra.
Su superficie cuenta con ríos, lagos y mares, aunque, a diferencia de nuestro planeta, están formados principalmente por metano y etano líquidos.
Además, posee una densa atmósfera de tonos dorados compuesta principalmente por nitrógeno.
¿Qué hace tan especial a Titán?
Esta luna tiene un ciclo de líquidos similar al de la Tierra: el metano se evapora, forma nubes y cae en forma de lluvia, alimentando ríos y mares.
Los datos de la misión Cassini-Huygens también revelaron indicios de un océano subterráneo de agua líquida bajo su superficie helada.
Aunque sus paisajes recuerdan a los terrestres, Titán presenta temperaturas extremadamente bajas y una química muy diferente.
Su posible océano subterráneo y sus particulares condiciones ambientales la convierten en un importante objetivo de investigación para comprender otros mundos y estudiar las condiciones que podrían favorecer la habitabilidad.