Baja California atraviesa uno de los inicios de año más complicados en materia ambiental. Durante enero y febrero de este año se han emitido múltiples alertas por la presencia de material particulado PM2.5 en el aire, esto por múltiples factores, entre ellos la combinación de incendios, actividad industrial, saturación vehicular, acumulación de basura y condiciones climáticas adversas.