Un impresionante fenómeno meteorológico conocido como haboob volvió a cubrir diversas zonas de Sudán con gigantescas paredes de polvo y arena fina.
Estas tormentas se forman de manera repentina cuando las fuertes corrientes descendentes de tormentas eléctricas levantan el suelo seco. En cuestión de minutos, la densa masa de arena es capaz de envolver por completo a ciudades enteras.
El impacto visual y ambiental es inmediato en localidades densamente pobladas como la capital, Jartum. Durante el paso del haboob, el cielo cambia drásticamente a tonos amarillos, naranjas y rojos intensos, sumiendo a las poblaciones en una oscuridad casi total en pleno día y reduciendo severamente la visibilidad.












