Un Boeing 737-300 de Sepehran Airlines sufrió fuertes vibraciones poco después de despegar del aeropuerto de Mashhad, Irán, el 15 de septiembre de 2026.
Según reportes de medios internacionales, el avión no se desintegró en el aire; las intensas sacudidas provocaron que varios paneles del revestimiento interior del techo de la cabina se desprendieran y cayeran sobre los pasajeros, generando momentos de pánico a bordo.
De acuerdo con los reportes, la emergencia comenzó después de que uno de los neumáticos del tren de aterrizaje explotara, lo que habría desencadenado las fuertes vibraciones y otros problemas mecánicos. Ante la situación, el piloto decidió regresar al aeropuerto de inmediato.
El avión logró aterrizar de forma segura y no se reportaron personas heridas, aunque imágenes del incidente muestran los daños visibles en el interior de la aeronave y la reacción de los pasajeros durante la emergencia.