En la Ciudad de México, la marcha de la Generación Z del 15 de noviembre, ya no solo es una historia de indignación juvenil. Ahora es el epicentro de una guerra política. Desde el Congreso Capitalino y respaldado por la jefa de gobierno Clara Brugada, los legisladores de gobierno buscan vincular a los alcaldes de Miguel Hidalgo y Cuauhtémoc con los actos de violencia transcurridos en el Zócalo.