Un tsunami meteorológico o meteotsunami afectó la costa de Laguna, en Santa Catarina (Brasil), impactando zonas como Praia do Cardoso y el Farol de Santa Marta.
Diversas grabaciones registraron cómo el mar invadió con rapidez la playa para luego sufrir un drástico e intenso retroceso. Esta fuerte retirada del agua dejó al descubierto extensas áreas de arena y rocas de arrecifes que suelen permanecer completamente sumergidas.
A diferencia de los tsunamis causados por terremotos submarinos, este fenómeno se origina por factores atmosféricos. Variaciones abruptas en la presión del aire, tormentas severas y fuertes ráfagas de viento ejercen un “efecto pistón” sobre la superficie del océano.
Esta presión genera impulsos de agua que se desplazan a gran velocidad hacia la franja costera.
Al llegar a aguas poco profundas, las ondas ganan altura e inundan la costa antes de regresar con fuerza hacia el océano. Debido a este movimiento oscilatorio, el nivel del mar desciende temporalmente muy por debajo de su margen habitual.
La brusca retirada vacía las zonas bajas de la playa y altera el paisaje marítimo durante varios minutos.
El repentino embate del agua causó daños materiales en embarcaciones pesqueras y locales comerciales, pero no se reportaron víctimas. Poco después del evento, el nivel del mar comenzó a normalizarse paulatinamente en toda la zona afectada.













