Millones de personas enfrentan nieve, hielo y temperaturas extremas. Más de 180 millones de personas se encuentran bajo advertencia. Carreteras bloqueadas, autos atrapados y servicios públicos al límite. La tormenta, que algunos llaman Fern, ya está dejando un rastro de caos a su paso, aunque algunos aprovecharon para un momento de esparcimiento. En los aeropuertos la situación es crítica. Más de 12 mil vuelos cancelados este fin de semana, dejando a viajeros varados por horas. Atlanta y Nueva York son algunos de los epicentros del caos aéreo.