Un joven jugador de futbol americano de 16 años de edad, murió en Los Ángeles tras sufrir una lesión cerebral traumática durante un partido.
El joven, Christopher Garcia, recibió un tacleo durante el encuentro y cayó al terreno de juevo, donde se golpeó la cabeza contra el suelo.
Fue trasladado para recibir atención médica de emergencia, pero falleció 11 días después debido a la lesión.
La familia del joven presentó una demanda alegando que las condiciones del terreno de juego eran inseguras y que el distrito escolar debe asumir responsabilidad.
En California existe una figura legal conocida como “asunción primaria del riesgo”, que establece que los deportistas aceptan los riesgos propios de la disciplina que practican.
Sin embargo, el abogado de la familia, Michael P. Hernandez, sostiene que un terreno duro o en malas condiciones no es un riesgo inherente al futbol americano, sino una posible falla de mantenimiento y seguridad.













