Una enorme grieta atraviesa una zona montañosa cubierta de nieve en el condado de Baqen, en la región autónoma del Tíbet, China, tras el terremoto de magnitud 7 registrado el pasado 22 de octubre de 2026.
Imágenes aéreas difundidas en redes sociales muestran una extensa fractura lineal sobre el terreno, identificada como parte de la ruptura de la falla provocada por el movimiento sísmico.
El terremoto tuvo su epicentro en una zona de gran altitud de Nagqu y dejó un saldo de 16 personas fallecidas y 76 lesionadas. Además, más de 300 viviendas resultaron dañadas, mientras que alrededor de 12 mil habitantes tuvieron que ser evacuados como medida de precaución.
La grieta visible en las imágenes evidencia las alteraciones que puede provocar un sismo de gran magnitud en la superficie terrestre.