Nepal enfrenta una nueva emergencia por las fuertes lluvias que azotan el centro y este del país desde el 24 de septiembre. Las precipitaciones provocaron inundaciones y casi 300 deslaves, mientras el río Kali Gandaki aumentó su nivel y arrasó con viviendas, carreteras y puentes en distritos como Mustang y Baglung.
Al menos 21 personas han muerto y varias permanecen desaparecidas. Más de 1,200 personas fueron rescatadas de zonas de riesgo, mientras varios distritos enfrentan cortes de electricidad y bloqueos en importantes vías de comunicación.
La nueva emergencia ocurre mientras Nepal todavía intenta recuperarse del colapso de un glaciar y las posteriores inundaciones registradas a finales de agosto. Los daños también afectan el inicio de la temporada turística de otoño, una de las épocas de mayor actividad para las regiones montañosas del país.