El 20 de agosto de 2025, la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de Milán-Malpensa, en Italia, fue escenario de momentos de tensión cuando un joven de 28 años, originario de Malí y con residencia legal en el país, causó destrozos e incendios en el área de facturación.
El sujeto, quien no contaba con un pase de abordar, roció un líquido inflamable en uno de los mostradores para prenderle fuego y posteriormente utilizó un martillo para destruir monitores y pantallas de información de la terminal.
La emergencia fue neutralizada en cuestión de segundos gracias a la rápida intervención de un civil, señalado por medios locales como empleado o pasajero, quien utilizó un extintor para detener al agresor.