La terapia holística es un enfoque de tratamiento integral que busca abordar no solo los síntomas físicos de una persona, sino también sus aspectos emocionales, mentales y espirituales. En el caso de los más pequeños, esta forma de terapia puede ser especialmente beneficiosa, ya que les proporciona herramientas para manejar el estrés, la ansiedad y otras emociones difíciles de una manera saludable y equilibrada.











