Un fuerte temporal de lluvia y viento ha golpeado con fuerza el Golfo de Omán y diversas gobernaciones del Sultanato de Omán, dejando a su paso graves afectaciones urbanas, inundaciones repentinas y un amplio despliegue de los servicios de emergencia.
Las intensas precipitaciones registradas en la región provocaron el rápido aumento del caudal de los cauces secos y arroyos, conocidos localmente como wadis.
Su desbordamiento generó riadas que anegaron de inmediato zonas residenciales y colapsaron importantes arterias viales, interrumpiendo la movilidad en varios puntos estratégicos del país.
Ante el rápido avance del agua, los cuerpos de emergencia y salvamento activaron operativos de auxilio que incluyeron evacuaciones preventivas y rescates de personas que quedaron atrapadas por las corrientes.