Vivir durante meses en una isla rodeada de mar puede parecer un sueño, pero en Irlanda esta oportunidad existe. Great Blasket Island busca cada temporada a dos personas para trabajar en una pequeña cafetería y gestionar varios alojamientos turísticos.
La propuesta incluye alojamiento y comida durante aproximadamente seis meses, normalmente entre abril y octubre. Los seleccionados viven sobre la propia cafetería y se ocupan de tareas como atender al público, cocinar, limpiar y preparar las cabañas entre una estancia y otra. En los meses de mayor actividad pueden recibir ayuda de otros voluntarios.
Great Blasket es la mayor de las islas Blasket y no tiene población permanente desde 1953, cuando sus últimos habitantes fueron evacuados al continente. Hoy forma parte de un entorno natural protegido y atrae a miles de visitantes cada año por sus playas, acantilados y fauna marina. El acceso se realiza en barco y depende de las condiciones del Atlántico.
La experiencia, sin embargo, está lejos de ser unas vacaciones pagadas. No hay tiendas en la isla, la cobertura de móvil puede ser limitada y el mal tiempo puede impedir durante días la llegada de embarcaciones.
Además, los candidatos deben asumir sus propios gastos de viaje y tener un buen nivel de inglés. Para quienes no sean ciudadanos de la Unión Europea, también es necesario contar con un visado de trabajo válido.