Los videos cortos están diseñados para engancharte. Cada vez que ves algo que te gusta, tu cerebro libera dopamina, una sustancia que genera placer y hace que quieras repetir la experiencia. Por eso sigues deslizando una y otra vez. Plataformas como TikTok, Instagram y YouTube utilizan algoritmos que aprenden de ti. Analizan lo que ves, lo que te gusta y cuánto tiempo te queda para mostrarte justo lo que más te atrapa.