Las imágenes del Apolo 11 que documentaron los primeros pasos del ser humano sobre la Luna estuvieron a punto de perderse para siempre. Las cintas originales fueron vendidas por apenas 200 dólares a un joven coleccionista, quien años después descubrió su enorme valor histórico. Tras ser recuperadas y autenticadas, terminaron siendo subastadas por casi 2 millones de dólares, convirtiéndose en una de las piezas más codiciadas de la exploración espacial.