Bajo las aguas del Golfo de California ocurre un secreto geológico que ha llamado la atención de los científicos desde hace décadas. Debido al movimiento de fallas activas, la península de Baja California se desplaza lentamente respecto a la placa de Norteamérica, mientras la corteza terrestre se estira y permite el ascenso de magma en el fondo marino.