En el Pacífico, al sur de Japón, existe una región conocida popularmente como el Triángulo del Dragón o Mar del Diablo, rodeada de historias sobre embarcaciones que desaparecieron sin dejar rastro. Su fama ha llevado a compararla con el Triángulo de las Bermudas, mientras que los relatos más inquietantes hablan de expediciones que nunca regresaron. La zona se encuentra en una región con intensa actividad tectónica y volcánica, donde los volcanes submarinos y los movimientos del fondo oceánico representan riesgos reales para la navegación.













