Aunque millones de mexicanos reconocen el rostro de Miguel Hidalgo y Costilla, lo cierto es que nunca posó para un retrato. Tras su muerte, el pintor Joaquín Ramírez recurrió a un hombre con rasgos similares para recrear su imagen, dando origen al retrato que durante décadas ha aparecido en libros de historia, billetes y conmemoraciones, aunque podría estar muy lejos del verdadero aspecto del iniciador de la Independencia de México.