El 5 de mayo de 1862, cerca de 4.000 mexicanos vencieron al poderoso ejército francés en solo unas horas. Una victoria que sorprendió al mundo. Muchos combatientes eran indígenas, quienes pelearon con machetes y herramientas de trabajo frente a armas modernas. El general Ignacio Zaragoza, líder de la defensa mexicana de la Batalla de Puebla, nació en Texas, cuando ese territorio todavía era mexicano.