Durante cientos de años, exploradores, cartógrafos y navegantes creyeron que Baja California era una isla separada del continente americano. En antiguos mapas aparecía rodeada de agua y dividida del resto de México por un supuesto estrecho marítimo que en realidad nunca existió. Este error geográfico dio origen al famoso mito de la Isla fantasma de California, una de las confusiones cartográficas más sorprendentes de la historia.