El ruido blanco se ha vuelto una tendencia en todo el mundo como una forma de ayudar a conciliar el sueño. Básicamente es una mezcla de todas las frecuencias de sonido al mismo volumen, parecido a la estática de una televisión. ¿Y por qué funciona? Porque crea una especie de barrera sonora que tapa los ruidos repentinos del entorno, ayudando a que el cerebro se mantenga en un estado más estable y relajado.