A lo largo de la historia, la humanidad ha dejado registros escritos, pero algunos sistemas de escrituras simplemente nadie ha logrado descifrarlos. Uno de los más enigmáticos es el manuscrito Voynich, un libro ilustrado del siglo XV lleno de símbolos extraños, plantas inexistentes y diagramas astronómicos. Lingüistas, criptógrafos y hasta expertos en inteligencia artificial lo han intentado, pero su idioma sigue siendo indescifrable.