De acuerdo con la psicología clínica, el amor sano se construye sobre respeto, equilibrio y crecimiento mutuo. Hay comunicación clara, se respetan los límites, existe confianza y cada persona conserva su autonomía. La pareja acompaña, apoya y celebra los ojos del otro. En contraste, el amor tóxico desgasta. Estudios sobre la teoría del apego desarrollados por John Baldwin explican que las relaciones con apego inseguro suelen presentar dependencia emocional, miedo al abandono y conductas de control.