Investigaciones encabezadas por el Dr. Sukhvinder Kumar de la Universidad de Newcastle en Reino Unido revelan que el chirrido de unas uñas sobre un pizarrón o sonidos similares como metal raspando vidrio activan de forma inmediata áreas del cerebro relacionadas con el miedo, el estrés y la incomodidad. Este estudio fue publicado por el Journal of Neuroscience.