Los expertos advierten que cuando un teléfono supera los 40°C, comienza a deteriorarse silenciosamente.La batería de litio es la primera afectada: pierde capacidad, se desgasta más rápido y reduce su vida útil.
Además, el sistema operativo se protege bajando el rendimiento del procesador, haciendo que el teléfono se vuelva lento o se trabe.