El cohete New Glenn, de 98 metros de altura, explotó durante una prueba en Florida alrededor de las 21:00 horas. La detonación iluminó el cielo, sacudió viviendas en Cabo Cañaveral y Cocoa Beach y generó una enorme nube de humo. Aunque la explosión destruyó el vehículo, no hubo heridos, ya que se activaron los protocolos de seguridad.