En 1990, un caso ocurrido en Almanza, España, terminó convirtiéndose en una de esas historias difíciles de olvidar. Una niña, identificada en los relatos del caso como Rosa González, fue sometida a un supuesto exorcismo dentro de su propia casa, luego de que algunas personas aseguraran que estaba bajo la influencia de un demonio.
La intención, según quienes participaron, era ayudarla y expulsar aquello que creían que la estaba afectando. Sin embargo, el procedimiento terminó de una manera trágica.