¿Te imaginas que alguien llegue a la Luna y quiera quedarse con un cráter entero? Aunque tenga millones para financiar el viaje, plantar una bandera no le daría automáticamente derechos sobre ese terreno en el espacio. Desde 1967 existe un acuerdo internacional que establece límites a la apropiación de territorios fuera del planeta Tierra. Pero ¿cómo se aplica esa regla cuando entran en juego empresas privadas y multimillonarios?













