Testigos aseguran ver figuras vestidas de negro caminando en silencio, identificadas como las monjas del Guaycura. Lo más inquietante no es eso. Algunos dicen que cuando las ves ya es demasiado tarde. Relatos hablan de personas que sintieron que las seguían, que corrían sin mirar atrás y que aún así sentían su presencia cada vez más cerca. Otros aseguran que no hacen ruido, no hablan, solo aparecen. Y aunque no existe evidencia que confirme estas apariciones, la historia ha crecido tanto que ya forma parte del folclore urbano de Tijuana. Incluso ha inspirado videos, cortometrajes y miles de comentarios en redes. Lo curioso es que muchos vecinos dicen que la zona es tranquila, pero cuando cae la noche, todo cambia. ¿Leyenda urbana o algo más?