Existen lugares en la Tierra donde nunca ha llovido. Uno de ellos es el Dry Valleys en la Antártida, un paisaje completamente seco, sin nieve ni lluvia durante millones de años. Los fuertes vientos evaporan cualquier rastro de humedad, creando uno de los entornos más extremos del planeta. Otro caso es el desierto de Atacama en Chile, considerado el desierto más árido del mundo. Hay zonas donde pueden pasar décadas sin una sola gota de lluvia. Algunos registros indican que ciertas áreas han permanecido secas por siglos. También está el Wadi Alfa, donde la lluvia es prácticamente inexistente.