El nombre que recibe la Luna de Fresa no viene por el color de la luna, sino de antiguas tribus nativas americanas que usaban las fases lunares para guiar sus cosechas. En esta época del año, coincidía con la recolección de fresas silvestres, por eso se le llamó así. También se le conoce en algunas culturas como luna de miel o luna de rosas, dependiendo de las tradiciones y el calendario agrícola.