Entre las 12 de la noche y las 5 de la mañana se registra un importante aumento en los accidentes viales, debido a que el cuerpo humano no está diseñado para mantenerse alerta durante esas horas.
Factores como la fatiga acumulada, la menor visibilidad, la disminución natural de los reflejos y, en algunos casos, el consumo de alcohol, provocan tiempos de reacción más lentos y mayor probabilidad de cometer errores al volante.