Cada 6 de junio se celebra el Día Mundial del Yoyo, un juguete que muchos recuerdan de la infancia, pero que en realidad tiene una historia mucho más fascinante de lo que parece. Aunque hoy lo vemos como un simple juego, el yoyo existe desde hace más de 2.500 de años. Sus orígenes se remontan en la antigua Grecia y a civilizaciones en Asia, donde ya se utilizaban objetos similares hechos de madera, metal o arcilla. Pero su popularidad llegó en el siglo XX gracias a Donald F. Duncan Cerf, el empresario que llevó al yoyo a millones de hogares.