Cada 6 de enero, el mundo celebra el Día de Reyes, recordando la visita de Melchor, Gaspar y Baltazar al Niño Jesús. Los tres regalos que llevaron—oro, incienso y mirra—tienen un significado especial: el oro simboliza realeza y riqueza, el incienso representa divinidad y oración, y la mirra señala sufrimiento y mortalidad, anticipando el futuro de Jesús.