No fue una guerra ni una pandemia. Para muchos historiadores, el año 536 d.C. marcó uno de los momentos más difíciles para la humanidad, cuando una gigantesca erupción volcánica lanzó cenizas y gases a la atmósfera, bloqueando parte de la luz solar y desencadenando una crisis climática que afectó a millones de personas y cambió el curso de la historia.