Mientras en gran parte de México el Día de Muertos se espera hasta finales de octubre y principios de noviembre, en la Huasteca la tradición comienza desde septiembre. Se trata del Xantolo, una celebración de los pueblos indígenas de la región que relaciona la llegada de las ánimas con el ciclo de la cosecha y que, desde el día de San Miguel Arcángel, abre un periodo de preparación con flores, alimentos y altares para recibir a quienes ya no están.












