A pesar del calor que suele sentirse en tierra, el agua del océano Pacífico sorprende a muchos por sus bajas temperaturas en distintas zonas de la costa. Esta diferencia se debe a un fenómeno conocido como surgencia costera, que ocurre cuando los vientos empujan el agua superficial mar adentro y permiten que agua más fría de las profundidades suba hacia la superficie. A eso se suma la influencia de la Corriente de California, que ayuda a mantener el océano frío durante gran parte del año. Por eso, en varias playas del Pacífico muchas personas incluso recurren al traje de neopreno para soportar la temperatura del agua antes de entrar al mar.