Aunque comúnmente se asocia el inicio del verano con el 21 de junio, esta fecha no es fija y puede variar entre el 20 y el 22 de junio dependiendo del año. Esto se debe a la forma en que se calcula el tiempo astronómico y a la duración real del año terrestre, que no es exactamente de 365 días, sino de aproximadamente 365.24 días.