Pero, ¿por qué este mes parece ser el jefe final de las alergias? La respuesta corta, la primavera. En el hemisferio norte, marzo marca el despertar de la naturaleza. Los árboles, especialmente el fresno, el olivo y el ciprés, empiezan su temporada de polinización masiva. Millones de granos invisibles viajan por el aire buscando, bueno, tu nariz. Además, marzo es un mes de cambios bruscos.