Las llamadas spam son parte del día a día de mucha gente: suena el teléfono, aparece un número raro y lo primero que muchos hacen es colgar de inmediato. Pero ojo: esa reacción automática podría estar haciendo que te llamen aún más seguido.
Según expertos en telecomunicaciones y seguridad digital, la mayoría de estas llamadas no las hace una persona real, sino programas automáticos que marcan números y analizan cómo respondes. Colgar sin hablar les da una pista valiosa: tu número está activo y disponible, así que lo marcarán otra vez, o incluso lo compartirán con otras campañas.
¿Qué hacen estos sistemas?
Estos algoritmos registran detalles como:
- si contestaste o no,
- cuánto tiempo duró la llamada,
- qué hiciste justo antes de colgar.
Todo ese comportamiento se usa para perfeccionar las próximas llamadas y decidir a qué números volver a marcar. ¡Sí, aunque solo hayas colgado segundos después!
Entonces, ¿qué conviene hacer?
Los especialistas recomiendan no colgar en silencio. En lugar de eso, si decides contestar, di una frase cortita como “no estoy interesado, gracias” antes de colgar. Esa respuesta es interpretada por los sistemas como un rechazo real, lo que puede hacer que tu número no se vuelva a marcar tan seguido.
Importante: aunque contestes, nunca compartas información personal, bancaria o datos sensibles durante una llamada sospechosa, incluso si la voz suena “humana”. Muchas veces son grabaciones o personas con malas intenciones.
Además de cambiar la forma de responder, muchos teléfonos ya traen filtros anti‑spam integrados y hay apps que ayudan a identificar y bloquear llamadas no deseadas.
En resumen: colgar sin hablar puede estar dándole a los spammers justo lo que quieren. Una respuesta breve y clara podría ser la clave para que te dejen en paz un poco más.
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