El jugo de naranja se ha convertido con el paso del tiempo en uno de los acompañamientos favoritos durante el desayuno. Servido frío y asociado con una sensación de frescura y energía al comenzar el día, esta bebida ganó popularidad en distintas partes del mundo hasta volverse casi una tradición en muchas mesas. Además de relacionarse con la vitamina C y la idea de aportar energía desde temprano, detrás de su fama también existen factores culturales y hábitos que ayudaron a convertirlo en una de las bebidas más reconocidas de la mañana. Aquí te contamos algunas de las curiosidades que rodean a esta popular costumbre.