Hay sonidos que no podemos escuchar conscientemente, pero que despiertan curiosidad por sus posibles efectos en el cuerpo. El infrasonido es una onda acústica con una frecuencia inferior a los 20 hercios (Hz), por debajo del rango habitual de audición humana. Se ha investigado por su relación con sensaciones como incomodidad, vibración o inquietud en determinadas condiciones; sin embargo, no está demostrado que provoque miedo de manera automática.













