Cuando un huracán se aproxima a la costa, sus efectos no se limitan a las ciudades y las comunidades que se encuentran en su trayectoria. Bajo el mar, distintas especies también enfrentan cambios en su entorno que pueden obligarlas a desplazarse, buscar refugio o soportar las consecuencias del fuerte oleaje.
Algunos animales marinos son capaces de detectar señales ambientales asociadas con la llegada de una tormenta, como las variaciones en la presión del agua y los cambios en las corrientes. Sin embargo, sus reacciones dependen de la especie, su capacidad de movimiento y la profundidad en la que habitan.
¿Los animales pueden sentir cuando se acerca un huracán?
Los cambios en las condiciones del océano pueden modificar el comportamiento de ciertos animales antes de que una tormenta llegue a la costa.
De acuerdo con expertos, los tiburones, los peces de gran tamaño y algunas otras especies móviles pueden desplazarse hacia aguas más profundas o alejarse de las zonas costeras cuando las condiciones se vuelven desfavorables. Estos movimientos pueden ayudarles a evitar parte del oleaje y las corrientes más intensas.
Su respuesta depende de las señales que perciben en su entorno y de sus patrones naturales de desplazamiento, no tanto de que puedan predecir un huracán como lo hacen los sistemas meteorológicos.
¿A dónde van los tiburones, las tortugas y los delfines durante un huracán?
Las especies con mayor capacidad de desplazamiento pueden modificar su recorrido para evitar algunas de las zonas más afectadas por la tormenta.
Expertos señalan que los tiburones, por ejemplo, pueden abandonar aguas costeras y desplazarse hacia áreas más profundas. Algunos estudios de seguimiento también han documentado cambios en los movimientos de tiburones durante el paso de huracanes.
Las tortugas marinas pueden sumergirse o modificar sus desplazamientos, aunque su capacidad para escapar depende de la intensidad del fenómeno y de las condiciones del lugar donde se encuentren.
En el caso de los delfines y otros mamíferos marinos, las corrientes y la turbulencia pueden alterar sus rutas habituales. No todas las especies reaccionan de la misma manera y algunas pueden quedar expuestas a condiciones peligrosas, incluso si consiguen alejarse de la costa.
¿Qué pasa con los animales marinos que no pueden huir?
El impacto de un huracán puede ser especialmente severo para las especies que viven adheridas al fondo marino o que tienen una movilidad limitada.
Los corales pueden romperse por la fuerza del oleaje, mientras que las ostras y otros organismos pueden quedar cubiertos por sedimentos arrastrados por las corrientes. Los cangrejos y los caballitos de mar también pueden sufrir las consecuencias de la pérdida de refugios y de los cambios en su hábitat.













